martes, 29 de noviembre de 2016

La Casa Blanca hace honor a dos maestras pioneras

November 22, 2016 12:46 PM PST

La Casa Blanca hace honor a dos maestras pioneras

Grace Hooper y Margaret Hamilton fueron, en los comienzos, los instrumentos de la computación. Ahora reciben el más alto honor civil.

Cuando Margaret Hamilton escribió el código que fue el software de a bordo del proyecto Apollo de la NASA, su objetivo fue la luna, no la Casa Blanca.

Pero hoy, cuatro décadas después del aterrizaje del Apollo, los científicos de la NASA tienen una cita en Washington para recibir la Presidential Medal of Freedom. Este honor también ha sido asignado a otra pionera en tecnología: Grace Hopper.

El martes, el homenaje por el presidente Barack Obama marcará otro paso adelante en el largo camino que está siendo arrastrado por las mujeres en tecnología y la ciencia.

"Hoy celebramos a estadounidenses extraordinarias que han levantado nuestros espíritus, fortalecido nuestra unión y que han empujado hacia el progreso", dijo Obama durante la ceremonia.

Otros beneficiarios del mundo de la tecnología este año incluyen a Bill y Melinda Gates. La Fundación Gates, creada en 2000, aborda temas como la pobreza y combate la propagación de enfermedades infecciosas como la malaria. Justamente en septiembre, Melinda Gates dijo que  estaría volviendo su atención, en alguna forma, aparte de la fundación, para ayudar a las mujeres en tecnología a tener éxito.

Y fuera de la tecnología, los homenajeados este año incluyen al creador de Saturday Night Live, Lorne Michaels, los actores Robert De Niro y Tom Hanks, el arquitecto Frank Gehry, y Maya Lin, quien diseñó el Memorial de Veteranos de Vietnam.

El tema de las mujeres en la tecnología tiene sus raíces en muchas décadas, pero se ha convertido en una causa de alto perfil en los últimos años. A pesar de que gigantes tecnológicos como Microsoft, Apple, Facebook e Intel reúnen recursos para iniciativas de diversidad dirigidas a todo, desde la contratación hasta la retención, el reporte regular de bajos porcentajes de mujeres en roles técnicos muestra la profundidad del reto. Cifras como Hamilton y Hopper no tienen el reconocimiento garantizado, como tampoco las mujeres modernas no pueden estar seguras de entornos de trabajo inclusivos.

Pero el reconocimiento del martes podría ayudar, hasta cierto punto.

Un estudio reciente de la organización sin fines de lucro Women Who Code, y del educador en línea Pluralsights, encontró que entre las mujeres encuestadas, uno de los mayores obstáculos en sus carreras fue la falta de modelos a seguir. Hay un adagio que dice, "no puedes ser lo que no puedes ver", y modelos como Hopper y Hamilton podrían mostrar que un camino hacia adelante es posible.

Hopper y Hamilton, de hecho, forjaron caminos. Hopper, que ya tenía un doctorado en matemáticas, se unió a la Marina de los EE.UU. en la década de 1940 y, finalmente, ganó el rango de almiranteo. Trabajó en la primera computadora Mark I durante la Segunda Guerra Mundial, ayudó a crear el lenguaje de programación mainframe COBOL a finales de la década de 1950, y se le atribuye la frase "error en el sistema". Hopper murió en 1992, pero desde entonces se ha convertido en una figura de las mujeres en el movimiento de tecnología, incluso dando su nombre a la Celebración Grace Hopper de la Mujer en la conferencia de Computación. El evento de este año, que tuvo lugar en Houston, Texas, atrajo a unos 15.000 asistentes. En pocas palabras, Obama dijo que "Hopper es el código".

Hamilton, que ahora tiene 80 años, era una informática. Su equipo de la NASA creó el software utilizado a bordo de los módulos lunares y de mando de Apollo. Ella era una figura crucial en el desarrollo de software cuando el software estaba en su infancia. De hecho, los informes de Wired, los requisitos de ingeniería inicial de la misión Apollo, ni siquiera incluían la palabra "software". Obama también reforzó esa idea, y la llamó un "símbolo de una generación de mujeres desconocidas que ayudaron a enviar hombres al espacio".

Hopper y Hamilton no son las primeras mujeres en tecnología que reciben la Medalla de la Libertad. Durante la administración de Obama, también recibió el premio Katherine Johnson y Sally Ride. Johnson era un matemático de la NASA que ayudó a hacer los cálculos necesarios para poner a John Glenn en órbita. Su historia, junto con las de los matemáticos Dorothy Vaughan y Mary Jackson, son el tema de un libro y la próxima película "Hidden Figures". Ride fue la primera mujer americana en el espacio.

En estos días, el famoso código de Hamilton está disponible en la plataforma de repositorio de código GitHub para que cualquiera pueda verlo. En 2015 le dijo a Time, como un verdadero programador, cuando Apolo 11 llegó a la luna, "Estaba muy contenta, pero estaba más contenta de trabajar que de aterrizar".

Publicado por primera vez el 22 de noviembre a las 5 de la madrugada.
Actualización, 12:46 p.m. PT: Agrega citas del presidente Obama de la ceremonia de la Medalla de la Libertad.




sábado, 3 de septiembre de 2016

Whitepaper acerca de Ryan-McFarland Company

Nota del productor (N.P.) de este informe

El siguiente artículo de 1996 resume, en las propias palabras del señor David McFarland, un poco de la historia de sus inicios, e indirectamente porqué, su runtime y compiler, fueron (y siguen siendo) tan populares hoy (2016), 42 años después.

Presentación del señor David McFarland

David E. McFarland fue uno de los cofundadores y vicepresidente de Ryan-McFarland Corporation, el más importante productor de compiladores de la industria de la computación entre 1961 y 1988. En 1988, Ryan-McFarland Corporation fue vendida y es ahora propiedad de Liant Software Corporation[i].

En 1995, McFarland fundó «The COBOL Foundation». Esta fundación está dedicada a distribuir información sobre COBOL y el desarrollo de herramientas COBOL para el mundo de desarrolladores de las aplicaciones COBOL. Tiene el sitio web http://www.cobol.org que provee de esta información al mundo.

Sumado a ello, el señor McFarland está implicado en el nivel de junta en varias empresas de nueva creación. Es también parte del equipo que produce «The COBOL Report», un informe de novedades para el programador COBOL profesional.

Lo que es pasado es prólogo

El compilador de fondo

Los involucrados en "el gran debate COBOL" podrían preocuparse de mi afiliación con el COBOL.

La Fundación se me hace irremediablemente sesgada. Y algunos miembros de la generación actual de Java, C ++, Visual Basic[2] y los programadores, pueden preguntarse si mi formación me proporciona alguna credencial para comentar acerca de los lenguajes de programación.

Por lo tanto, antes de darle mi opinión sobre COBOL, permítanme resumir rápidamente mis antecedentes: soy cofundador de Ryan McFarland-Corporation, que produjo más de 200 compiladores diferentes para la industria informática durante un período de 28 años. Y ya que tienen una larga asociación con COBOL, también debería hacer hincapié en que Ryan-McFarland pasó sus primeros 14 años en la producción de compiladores para lenguajes científicos como FORTRAN E, F y G para IBM, NCR, SDS, Digital, y aproximadamente cincuenta de otras compañías. Además, produjimos compiladores para PL/I, muchos lenguajes de control de proceso, y muchos lenguajes de propósito especial. COBOL es importante y popular, pero soy muy consciente de que no es el único lenguaje que nos rodea.

Nuestro primer COBOL

En realidad, no hicimos nuestro primer compilador COBOL hasta 1974 para el sistema IMOS NCR 8200[3]. Nos recuerdo a Ryan y a mí tratando de comprender el lenguaje COBOL de la pequeña azul 74 del libro estándar. Nuestra experiencia anterior fueron principalmente FORTRAN y lenguajes científicos; estábamos muy sorprendidos al leer las extrañas características de COBOL. Una y otra vez nos fuimos a NCR[4] preguntando por qué se necesitaba una característica específica. Cada vez, los programadores COBOL tenían una muy buena razón. A medida que la ejecución progresaba, poco a poco, rasgo por rasgo, se hizo bastante impresión. En ocasiones, fuimos al comité de normas[5] para resolver inconsistencias en cómo se suponía una característica particular de trabajar. Hemos descubierto que el documento de estándares tenía secciones en conflicto. En algunos casos, el comité no sabía la respuesta, y nos preguntó cómo nos parecía que la función debía trabajar. Así es como el comité de estándares llegó a inventar nuevas características en el lenguaje.

Los Comités estándares

Esta experiencia nos ha llevado a la conclusión de que la gente en los comités de normas no son necesariamente los autores de compiladores del mundo. Nos preguntamos una y otra vez para formar parte del comité de normas, pero estábamos demasiado ocupados y sentimos que nuestro papel era simplemente para poner en práctica a los compiladores del mundo, no definen el lenguaje. Uno tiene que pensar en volver al origen de los comités de normalización y su carta constitutiva. En la mayoría de los casos, se establecieron los primeros comités para estudiar qué características de los compiladores estaban usando, para determinar cuáles eran mejores, y para declarar las mejores características de la norma. Ciertamente, ellos no esperaban inventar el lenguaje.

Inventando el Lenguaje

Con los años, los clientes venían continuamente a nosotros con las características del lenguaje adicionales que debían incluirse en sus compiladores. Casi siempre, sus sugerencias creaban conflictos de sintaxis y perturbaban la consistencia del lenguaje. Siempre fue difícil para redirigir a los clientes hacia simplemente decirnos las capacidades que querían y dejando el diseño de las características para nosotros.

Grace Hopper, et al (es su territorio)

Si nos fijamos en otros idiomas que el mundo ha inventado, descubrimos que Grace Hopper[11], y los miembros originales del comité CODASYL, hicieron un magnífico trabajo que definió el COBOL original. Es probablemente seguro decir que  hicieron el mejor trabajo que hemos visto hasta la fecha. En concreto, su objetivo de definir un lenguaje portátil, permitiendo que las aplicaciones se muevan de una máquina a otra, estuvo por décadas por delante de su tiempo. Uno sólo tiene que comprender las dificultades que tenía C[6] para llevar a cabo esta hazaña casi 20 años después.

OOCOBOL[7]

La historia parece repetirse mucho en nuestra industria. El comité de normas ha inventado OOCOBOL. Al menos dos proveedores; Micro Focus e IBM, han publicado sus intentos iniciales al OOCOBOL. Las tres especificaciones son ligeramente diferentes. En última instancia, las características reales de implementación ganarán. Y así es como debe ser. Conseguir la aplicación hecha es lo que importa, no la promoción de uno u otro programa de empresa o agenda individual.

¿Qué ha hecho COBOL?

Es importante tener en cuenta lo que COBOL ha logrado hasta este punto. Se estima que hay alrededor de 200 mil millones de líneas de COBOL[9] que operan en el mundo. Al darse cuenta de que nadie puede comprender lo que  mil millones de líneas de código son, me puse a ver cuántas personas-año de trabajo representa esto. Todo se reduce a unos 30 millones de años-persona. Esto es bastante consistente con estimaciones de la industria de tres millones de programadores en el mundo, con dos millones sólo en los Estados Unidos. Este esfuerzo masivo ha ido en un largo camino hacia la contabilidad de las empresas del mundo. Los que están en el ámbito de desarrollo de aplicaciones COBOL, deberían levantarse y tomar un arco. Se han logrado las grandes hazañas en silencio.

La evolución del COBOL[8]

COBOL evolucionó a partir de la especificación original a través de la Norma-74 bastante bien. Entonces, para la mayor parte de los años 80, COBOL se sentó allí muy complaciente, con 80-85 por ciento de todos los programas escritos en él. A medida que las necesidades de las empresas continuaron creciendo, COBOL se quedó quieto. Mientras tanto, los nuevos conceptos fueron evolucionando en toda nuestra industria. Finalmente, en los años 90 [10], COBOL ha despertado, y ahora está adoptando el más útil de estos nuevos conceptos. Los principales avances se han producido en la velocidad de desarrollo de aplicaciones y la interconexión con otras herramientas de desarrollo[12].

¿Cambiará la industria?

Ciertamente, la gran cantidad de código COBOL por ahí, prohibirá a las compañías de volver a escribir todas sus aplicaciones en algún otro lenguaje, incluso si había un buen candidato en el horizonte. Como hemos oído hablar de los intentos de reescribir las aplicaciones, aprendemos de muchos más fracasos que de éxitos. La falta de lo que llamo "fuerza industrial", es lo más a menudo el culpable. Por ejemplo, se puede escribir un programa de demostración sencilla utilizando un lenguaje de base de datos, y mostrar la capacidad milagrosa. Sin embargo, cuando la totalidad del sistema se vuelve a escribir, el rendimiento se va en el inodoro.

Sé de una empresa en el sector bancario que hizo exactamente esto. Se llevó a la compañía desde hace varios años y varios millones de dólares a escribir la aplicación. Cuando se haya completado, se habrá tardado 10 1/2 horas para cerrar un banco, donde previamente hubiera tomado 1 3/4 horas. 

Todo esto se hizo para permitir al cliente usar productos para crear informes ad hoc. En realidad, había una solución mucho más simple, que permitió el uso de herramientas compatibles con ODBC para acceder a datos COBOL como si se tratara de una base de datos. Este último proyecto se llevó a seis meses: cinco meses para convencer a la dirección que iba a funcionar, y un mes para la aplicación.

Efecto 2000[13]

El problema del año 2000 será sin duda tentar a las organizaciones de desarrollo a cambiar su COBOL a la última salvadora. Cada vez hay más herramientas que están apareciendo en el mercado que ayudan a las organizaciones a localizar y ayudar a resolver este problema. Los que usan el problema del año 2000 como una excusa para volver a escribir sus aplicaciones más a menudo, no se encontrarán con grandes sorpresas.

DOWNSIZING

Durante años, los desarrolladores COBOL creían que estaba bien para el mainframe, pero no es factible para microordenadores. En Ryan-McFarland, estábamos sorprendidos, incluso cuando  mudamos a RM/COBOL a la Z-80. El rendimiento fue comparable a los ordenadores más grandes. Después de todo, es sólo un equipo diferente que pasa a ser un poco más pequeño.

Se habla de una historia de éxito tras otro, donde las empresas utilizan herramientas COBOL para pasar de COBOL mainframe de propiedad cliente-servidor o una operación basada en micro.

Oímos hablar de tasas como cambios de 450 programas en seis semanas. Esto es mucho más barato que volver a escribir. El proceso de prueba se simplifica enormemente, simplemente debido a los requisitos de prueba reducidos. Todos los algoritmos de negocios, que son el corazón de estos programas, se mueven en línea recta. Después del cambio, las aplicaciones de las compañías están ahora en sus opciones de hardware estándar de COBOL, y son infinitos. Esto suena como los que Grace, et al. estaban tratando de lograr hace muchos años. Una de las empresas que conozco pasó de un ordenador central con un costo anual de los cientos de miles a un ordenador que cuestan sólo $10.000.

La herramienta adecuada para el trabajo adecuado

A medida que observo empresas dando vueltas, intentando esto e intentando aquello, un mensaje parece llegar una y otra vez: la herramienta adecuada se debe utilizar para el trabajo correcto.

Si miramos hacia atrás, vemos que en los años 60 y principios de los años 70, las aplicaciones comerciales se estaban escribiendo en BASIC. Los que se veía en la organización interna y la arquitectura de estos programas -en los operadores de mantenimiento- se dieron cuenta rápidamente lo que es un lío incomprensible que estaban tratando. El plazo del «spaghetti bowl codification» puede haber sido originalmente aplicado a los programas COBOL no estructurados, pero la situación era casi siempre mucho, mucho peor con las aplicaciones básicas comerciales a gran escala. Darles crédito, sin embargo --que hicieron el trabajo y Basic Cuatro, Data General, y las computadoras digitales, se utilizan junto con las aplicaciones básicas para ejecutar en muchas pequeñas empresas. Esta era la única solución disponible en el momento. Desde COBOL se trasladó a las máquinas pequeñas y básicas, pero todo ha ido en base a la programación de aplicaciones comerciales.

Ciertamente, herramientas como Visual Basic, C, y lenguajes de desarrollo de aplicaciones ligados directamente a los DBMS suministrados por el proveedor, todos tienen su lugar en el mundo de la aplicación. La verdadera clave es el uso de la herramienta adecuada para el trabajo adecuado. Usted no consideraría escribir un programa de control de la nave espacial en COBOL. Simplemente no tiene sentido. COBOL no fue inventada para este fin. Del mismo modo, no se debe escribir una aplicación comercial importante en C, ya que se inventó para ser utilizado como lenguaje para programar sistemas portátiles

Yendo más lejos, con tantos grandes autores del informe en el mercado, puede que no sea, en este punto, conveniente utilizar COBOL para todas las tareas de escritura de informes.

La difícil decisión

El gerenciamiento del desarrollo de aplicaciones tiene una tarea muy difícil en la determinación de qué herramienta es la mejor para cada tarea. Parece que hay un número cada vez mayor de empresas que piensan que tienen su salvador. Las empresas más exitosas que veo corren pruebas de implementación significativas anteriores a la adopción de una herramienta en particular o un nuevo lenguaje. La mayoría de los que saltan sin la prueba apropiada, parecen dirigirse hacia un desastre. Utilizando y probando estas nuevas herramientas y las invenciones del lenguaje antes de su adopción es, sin duda, dinero bien gastado.

El futuro

En el futuro, la capacidad de COBOL, aún sin igual para la aplicación de las reglas de negocio, va a permitirle ser el idioma de su elección para las aplicaciones básicas de la mayoría de las empresas.

Fuente: Cutter IT Journal, August 2006 issue

N.P.

[i] El 11 de Julio de 2008 Micro Focus anunció la compra de Liant Software Corporation.
[2] BASIC era uno de los lenguajes que soportaba NCR en sus sistemas 8150, 8200 y 8250 para fines recreativos.
[3] IMOS era el sistema operativo de NCR para su línea 8200 y 8250.
[4] National Cash Register, inicialmente era una compañía dedicada a la creación de cajas registradoras.
[5] Debe referirse a CODASYL(Conference on Data Systems Languages).
[6] C es un lenguaje de programación desarrollado por Dennis M. Ritchie entre 1969 y 1972 en los Laboratorios Bell.
[8] COBOL a evolucionado excepcionalmente en la senda de programación orientada a eventos y objetos.
[9] Diez razones para no migrar de COBOL.
[10] Comienza con el proyecto VanGui de Liant Software Corp. derivando en el Cobol-Wow de Bob England (1997).
[11]  Grace Hooper fue una científica de la computación y también una militar estadounidense, con grado de contraalmirante, considerada una pionera en el mundo de las ciencias de la computación.
[12] La utilización de ODBC, que más tarde haría que la herramienta Relativity de Liant permitiera que los archivos COBOL se pudieran representar como una Base de Datos Relacional (DBR) y ser interpretada con exactitud por otras herramientas, como Excel.
[13] Ante la llegada de 2000, existió un relativo pánico en el mundo dado que el 70% de las aplicaciones comerciales almacenaban en sus archivos a las fechas como YYMMDD en vez de YYYYMMDD, por lo que si al año 1999 se le adicionaba 1, daría como resultado 00 (00/01/01 en vez de 2000/01/01. Más abajo se expone el código fuente para su comprobación).

viernes, 11 de marzo de 2011

¿Por qué SÍ a GeneXus X Evolution 2?

Relato

Luego de otro duro día de trabajo en la ferretería, Hugo se hallaba cómodamente apoltronado en su insustituible sillón hojeando las páginas de un periódico ya algo arrugado por el uso, pues si bien era el del día, su octogenario padre y su esposa ya lo habían leído, releído y manoseado a lo largo del día. De pronto sintió la voz de Javier, su hijo mayor de 15 años, que venía a paso rápido a su encuentro, seguido por su amigo de la barra, Miguel.

- ¡Papá, papá! Mira lo que tengo acá. Es de Miguel... ¡mira!

Hugo continuó con su lectura ávida. Buscaba en el periódico una solución al problema que tenía no solo con la distribución de materiales a sus clientes del sector "Materiales Eléctricos" de su PYME, sino también con la forma en que sus vendedores recopilaban los pedidos de aquellos. Era una tarea instrumentada en forma relativamente moderna: la docena de vendedores que hacían sus rondas diarias en diferentes radios de la ciudad capturaban los pedidos en máquinas POS, luego imprimían un tiquet en la lenta miniimpresora de la van y, por último, al final de la jornada, descargaban la información en el servidor central de la empresa; luego, a la tarde-noche, el software del servidor procesaba esa información y se imprimían las notas de pedidos las cuales llegaban a la mañana al personal de stock quienes aceptaban o rechazaban los ítems, según la disponibilidad de stock. Todo parecía aceitado, pero no era tal. Tenía la dificultad de que sus vendedores tomaban los pedidos sin conocer las existencias de los productos solicitados, los que muchas veces no estaban disponibles al momento del procesamiento, pues, varios de ellos ya habían vendido varias veces las disponibilidades existentes en el almacén de la empresa. Al otro día, más allá de que se enteraban de que no habían bombillas suficientes, o enchufes de cierta prestación, tenían que llamar a sus respectivos clientes y decirles que no había stock, que pronto la habría. La acción de esos clientes era obvia: por simple reacción, al otro día buscaban otro proveedor que sí les proporcionara el material urgentemente necesario. Menudo problema: ese "hueco" en su sistema alimentaba indirectamente a la competencia, que no sabía cómo últimamente estaba quedándose con parte de su mercado, en todas las zonas que él mismo atendía.

Hugo giró hacia su hijo que le mostraba en la mano un SD semejante al que él mismo tenía: era un Blackberry de última generación.

- Javi, tengo uno parecido. ¿Qué tiene de raro?

- Sí, ¡pero mira!, el padre de Miguel tiene una barraca... y me mostró esto... mira...

Javier golpeó levemente con el pulgar sobre un ícono de la pantalla y apareció una ventana que pedía Usuario y Contraseña.

- Miguel, esto te toca a vos...

Miguel tomó el SD y escribió los datos que se pedían. En seguida apareció un menú con distintas opciones, todas ellas acompañadas por una simpática imagen que representaba su función: Ventas del día, Disponibilidades, Artículos con existencias, Artículos sin existencias, etc.

Algo sorprendido, Hugo volvió a calzarse los lentes y miró con detenimiento.

- ¿Qué es esto, Miguel?

- Es el sistema que usa mi padre para chequear su negocio. De aquí controla las ventas, consulta los pedidos de sus vendedores... bueno, usted sabe...

- ¿Tu papá controla todo desde acá? -preguntó ya incorporándose en el sillón.

- Sí, señor. Anda todo el día con su SD encima, pero este es mío, solo que tengo el programa que él usa instalado. Me lo puso para que yo me vaya acostumbrando a su uso... shhh, no diga nada, pero creo que en un par de años yo también trabajaré en esto.

Hugo sintió un cosquilleo en sus entrañas.

- ¿Controla desde aquí su empresa?

- Bueno, en la empresa tiene el software de procesamiento principal; en realidad, desde acá sus vendedores mandan en tiempo real la info al servidor de la empresa que la procesa y a la tarde del mismo día, o a más tardar a la mañana del otro día, el camión sale a distribuir el material... Sí, le va muy bien por suerte.

Hugo estaba sorprendido. Con un ágil movimiento disparó el periódico hacia cualquier lado. "¡Esto es lo que estoy necesitando!" se dijo, abrumado por lo que veía.

- Miguel, ¿qué es esto que muestras? Parece un programa de medida para una empresa, pero un SD en vez de en un PC.

- Sí, claro. Mi papá contrató alguien que le hizo esto.

- ¡Uff! Le debe haber costado una fortuna desarrollarlo. No cualquiera tiene un sistema propio para SD. Hay que programar, seguramente en Java, o en .Net... es complicado, ¿no?

- No, para nada.

- Bueno, sí, pero me imagino que cada vendedor tiene que tener un SD, y estos pueden ser variados... quizá Blackberry, quizá Android, como el que tengo yo, o incluso de Apple... Miguel, ¿cuántos programadores contrató tu padre para hacer esto? Le debe haber salido una fortuna en mano de obra...

- No, para nada. Tiene uno solo. Es mi primo, de dieciocho años, y que es Analista GeneXus.

- ¿Analista GeneXus? Pero hasta donde yo sé, GeneXus no tiene nada que ver con Apple, Android, Blackberry..

- No, señor, directamente tiene poco que ver con ellos, pero ocurre que GeneXus está generando aplicaciones para SD sin importar cuál es la marca del dispositivo. De hecho, tenemos vendedores que tienen Blackberry, Android y iPad, los tres más populares hoy por hoy; no es problema... eso es lo bueno.

Apabullado por lo que le contaba Miguel, Hugo escudriñó en las diferentes opciones que mostraba la pantalla: se veían los nombres de los vendedores, los circuitos asignados, los... productos que vendía... ¡los productos que vendía el padre Miguel...! -hasta que cayó en el asombro total.

- Miguel, Miguel, ¿a qué se dedica tu papá?

- Vende materiales eléctricos, señor...



En el ambiente de desarrollo informático de hoy, año 2011, llámesele Software Houses, o desarrolladores independientes, incluso en el más elemental, el de los usuarios de los sistemas que aquellos desarrollan, es casi que imposible no conocer acerca del universo de aplicaciones que corren en dispositivos móviles inteligentes, más conocidos como smart devices (SD).

En defintiva

Este relato bien podía ser real, aunque obviamente es una ficción. No obstante, la versión Evolution 2 de GeneXus, ¡hoy, ya!, permite lograr justamente eso, lo que se cuenta en el relato.

Ustedes, amigos de la Comunidad, podrán en forma rápida generar aplicaciones para la nueva generación de dispositivos móviles que hoy invaden el mundo. Y los más importante, la totalidad de ellos, hoy, se marcan básicamente en tres diferentes sistemas operativos nativos: el popular Android de Google, quienes muchos los auguran como el futuro incluso sobre PCs, el popular iOS de Apple, quienes muchos otros no abandonarán, no solo por ductilidad y fidelidad sino confianza en la "vieja" compañía de Steve Jobs, y a los amantes del también poderoso Blackberry, cuya ductilidad está fuera de discusiones. Estas son las tres plataformas para las cuales GeneXus X Evolution 2 genera, hoy, aplicaciones tan solo básicas por delimitaciones de la arquitectura de cada plataforma; con esto quiero decir, si la plataforma aspira a más, GeneXus también lo hará posible; GeneXus va detrás de lo que la plataforma permita: no hay límites.

Cuando en el relato anterior Miguel le cuenta a Hugo que han generado para distintos dispositivos, de marcas distintas, es porque GeneXus genera, para todas esas plataformas distintos programas que son transparentes al equipo de desarrollo; ellos simplemente determinan el target (Android, Blackberry e iOS) y GeneXus se encarga del resto. ¿Existe algo mejor que esto? ¿Usted se animaría a reunir a un grupo de desarrolladores para iOS, otro para Android y otro para Blackberry? Bueno, si me dice que sí, programar nativo para cada uno, usted tiene mucho dinero para disponer y gastar. Pero con GeneXus eso no corre: con un solo desarrollador soluciona para todas las plataformas.

Buena suerte, y enjoy!



lunes, 24 de enero de 2011

Por qué elegí un LIfan 320 y no el nuevo Gol Trendline


Cuando un conocido me dijo, en abril de 2009, que fuera a ver un precioso auto de altas prestaciones (después cuento qué es esto) en una automotora adyacente a Gral.Flores casi el monumento al ejército, me sentí entusiasmado. Me contó de sus prestaciones y cuando le pregunté el precio (confiaba en que me hablaba de uno que sobrepasaría ampliamente los 20.000 dólares), no me lo dijo, y le pregunté el origen: "chino" me contestó, "pero mirá que está bárbaro, andá a verlo y después me decís del precio que te digan". "¿Chino?" Ahí mi entusiasmo se vino al suelo. Entré a mirarlo por internet y me encontré un vehículo muy semejante al Mini Cooper de BMW, ese que cuesta, el setup básico, 45.000.


Tanto insistió (mi esposa también, pues queríamos cambiar, luego de 15 años, el Gol 1.8 de 101 HP), así que fuimos. Quedé gratamente impresionado. Sus formas eran de joyita, Azul con techo blanco. Me senté en su interior, lo encendí, y me impresionó el simple pero brillante salpicadero, con instrumentos digitales donde, en poquísimo espacio, bien aprovechado y diseñado, reunía hasta tacómetro. El vendedor sólo me hablaba maravillas de él: doble airbag, doble árbol de levas (conocido también como Twin Cam), llantas de aleación, frenos ABS/EBD (esto del EBD me mató, hay que ver lo que representa en seguridad), doble juego de luces traseras antiniebla, cierre automático de puertas a los 20 segundos, que se desbloquearían ante un impacto para un escape rápido, barra de dirección con absorción ante choque frontal, luces camineras frontales, A/A ecológico, salida para MP4 (me extrañó que no tuviera pasa CD/DVD, pero eso poco me preocupaba), motor de licencia Toyota 1.300cc de 16 válvulas, llantas de 14" (esto también me impresionó, el Gol tenía 13", y siempre me gustó un rodado 14" o más), y algún otro etcétera, como el cierre de seguridad de puertas para niños, comando central del lado del conductor de los cuatro vidrios eléctricos, cinturones de tres puntas, cobertura techo interior cromatizado anticalor, pintura antisol, bloqueo centralizado a distancia automático, inmovilizador electrónico (te lo afanan si pueden), etc.

"Me gusta" le dije. Para convencerme un poco más, me dijo "Por favor, pruebe el cerrado de puertas". Así lo hice. Abrí una de las puertas traseras (era 4 puertas), la cerré, y el sonido sonó mucho más sólido que el del Gol, semejante al de un auto "en serio" (recuerdo que un compañero había comprado hacía poco un Saxo de Citroen, y cuando cerrabas la puerta sonaba literalmente a lata).

"Ahora abramos el capó" me dijo, "luego mire el motor, y luego sienta el ruido al cerrarlo". Nuevamente accedí (estaba mirando después de todo). Quedé impresionado de ver ese prolijo motor y el mismo sonido cuando el hombre soltó el capó para cerrarlo: sólido, pesado, firme.

Mi esposa supo leer un "sí" en mi mirada. "¿Cuál es el precio?". Llegó el momento. "Bueno, este es el modelo "Elite", extrafull y cuesta 13.500, pero le advierto, dentro de un mes va a salir un poco más, al menos 1.000 más".

Finalmente nos fuimos, con ganas. El precio era accesible por nosotros, pero aquello de que era chino, me rechinaba un poco. Mi esposa hubiera querido que lo señara enseguida, pero mi orgullo ante un 1.300 frente a un 1.800 de gran potencia, como el Gol, me echaron atrás con precaución.

No obstante, cuando nos íbamos, miré al Gol (era como un amigo, lo miré a los "ojos", al salpicadero), y le dije, "Amigo, creo que queda poco de nuestra amistad". Igual, pasarían 12 meses donde finalmente tomamos la decisión: compramos el Lifan 320, soportado por las noticias de que pronto se armaría en Uruguay (más aún, poco tiempo después, el Grupo Aler, su representante, cerró convenio con Cymaco Repuestos para el soporte permanente de repuestos). Sumado a ello, 3 años de garantía o 70.000 kms. no era poco.

Hoy, con 12.500 kmts. (esperé temeroso un tiempo prudencial para escribir esto), estamos muy conformes con esta joya de la automotora china. Aún no tiene un solo ruido de carrocería (vale decir que cumplí todas las exigencias de la garantía en cuanto a servicios), y la gráfica de consumo que llevo en Excel me sigue dando unos 15 kmts/lt., e incluso llegó a dar 19 ktms/lt. En resumen, una maravilla.

También es cierto que no tiene "el pique" que tenía el Gol (en realidad, el pique del Gol 1.8 a inyección o no-inyección es inconmensurable, comparado incluso con marcas de mayor porte), aunque devuelve 89 Hp, pero a 6.000/rpm, cosa a la cual nunca (espero) tener que exigirlo. La velocidad ya partió de mi mente (al Gol le hice dar 190 kms/hora, ¡una locura que nunca más repetiría!).

A quienes tengan dudas o temor sobre el Lifan 320, no lo duden, no lo defraudará. Solo el plazo de la garantía o el kilometraje lo justifican.

Ahora, el por qué de la otra parte del título de esta columna: ¿Por qué no el Gol Trendline? ¿Recuerdan el aviso en TV donde Silvester Stallone se baja de un Gol Trendline luego de un acto acrobático de escape? ¿No? Bueno, yo sí, y me había enamorado de ese Gol. Siempre fui fanático de Gol, y había tenido un cero kilómetro del modelo 93, generación II. Pero el Gol nuevo: ¿Prestaciones? 30% menor al Lifan 320: airbags, no; barra de dirección amortizable ante impacto, no; cierre automático, no; ABS, sí, pero complemento EBD (importantísimo), no; luces antiniebla traseras, no; llantas de aleación, sí; rodado 14", sí; A/A eco, sí; posacabezas traseros, no; salida Mp4, no). ¿Precio? ¡7.550 de diferencia! ¡Chau Gol, I'm sorry.

Entonces, saquemos la siguiente conclusión: ¿cómo un auto de más (bastantes más) prestaciones puede ser 7.550 dólares más barato que otro? ¿Cuál es el secreto? Esto es simple: competencia. Y esto lleva a una única conclusión: alguien te está afanando, en este caso VW, y lo mismo hace GM, etc.

Finalmente, me enteré que el verdadero Trendline, el del aviso del viejo musculoso, viene con todos los chiches y más, pero en Brasil, y acá representaría un precio exorbitante, cercano a los 30.000. Por ese precio, compro otra cosa, quizá una pequeña casita en Playa Verde.

Fui a hacerle el mantenimiento de los 10.000 kmtrs al Grupo Aler. Cuando lo fui a buscar, el jefe de planta, Marcelo, me preguntó: "¿Cómo le va con el Lifan?". Lo miré con una sonrisa en los labios: "Estoy enamorado de este auto. De paso ¿cuánto salió el service total que le hicieron?". "Bueno, cambio de filtros, apretado total, repaso de burletes, sincronización de luces, setup del sistema operativo en la compu, verificación de...?" "Okay, okay, ¿Cuánto?" le insistí sacando tembloroso la chequera. "1.940 pesos, total". ¡Amo al Lifan 320!

Nos vemos en otro post.

miércoles, 12 de enero de 2011

El testing es (fue) un dolor de cabeza

Era obvio que no me lo podía sacar de la cabeza. Como desarrollador en Cobol, Delphi, C, GeneXus, y no sé qué más, me aturdía la tarea de testeo de mis propias aplicaciones. Siempre soñaba con que yo programaba y otro(s) chequeaba(n), pero nunca era posible. Recuerdo cuando trabajaba para una empresa de primer nivel (Nuvó Cosméticos), se me asignó la tarea de desarrollar el módulo de stock. Era maravilloso escribir código y diseñar pantallas, pero cuando llegaba "aquel momento" en que debía probar más allá de las mínimas, me daba escozor. De hecho, no quería hacerlo, quería que alguien me dijera "Yo te hago las pruebas".

Me imagino que a todos los desarrolladores les debe pasar lo mismo; de hecho les pasa por lo que hablo con ellos cada tanto cuando me los encuentro. El testing siempre es un clavo en el zapato. Afortunadamente, aparecieron con el tiempo herramientas que "más o menos" nos proporcionaron "algo" para hacer los testings (Selenium, por ejemplo) un poco más automatizados, pero sólo un poco.

Cuando escribía aplicaciones en Cobol o en el puro "C", no tenía más remedio que hacer las pruebas yo mismo, solito, consumiéndome horas-hombre costosísimas. Incluso desarrollando en GeneXus 8 y 9, me las veía bravas; tenía que diseñar y probar al mismo tiempo. Esto me tenía los huevos llenos.

Aforrtunadamente, para los desarrolladores con GeneXus, hoy disponemos de una herramienta sustancial para nuestros requerimientos de testing: GXtest. GXtest está evolucionando día a día, haciendo que la engorrosa tarea, que nunca queremos enfrentar, nos lo haga enfrentar. Es automática, podemos meterle test cases, data pools con la info que el usuario final va a meter y a equivocarse, etc.

Esta noche duermo más tranquilo. Mañana no tengo que madrugar para meter datos para ver qué pasó. El monitor de GXtest me lo va a decir.

Cambio y fuera.

sábado, 25 de julio de 2009

Los Crímenes de Ocean Park

Luego de haber escrito y publicado ya cuatro libros sobre informática, por fin me he decidido a incursionar, por primera vez, en el área de novela narrativa de ficción, cumpliendo un viejo y ansiado sueño.

Hoy, 25 de julio de 2009, acabo de terminar el manuscrito de "Los Crímenes de Ocean Park". Es una obra de ficción, y está basada en el misterio, y en lo posible, he intentado imprimirle una dosis de "terror". Se desplaza a través de los conceptos de amistad indisoluble, de traición, de fidelidad, de la Naturaleza desbocada y aberrante, y de religión. Son 380 páginas, para mí, trepidantes.

Lo pensé para el lector de verano, pues, Ocean Park es un bonito balneario (hacia la costa; hacia la ruta, no) de Punta del Este, en el kilómetro 111 de la ruta Interbalnearia, donde he pasado días inolvidablemente eternos, y tiene muchos "tips" que hacen referencia a tan conocido balneario, el más "cheto" de Sudamérica. La idea es que sea publicado para el verano de 2010, si alguna Editorial se anima. Estoy a la búsqueda, pues tanto la Editorial "Ayer y Hoy" de Argentina (publicó mis primeros dos libros) y "Editorial Magró" de Uruguay, no tienen el perfil novelesco, son solo científicos. Veremos qué pasa.

Acá les dejo unos pasajes de la obra, y ustedes dirán si vale la pena el esfuerzo de su publicación, planeada para el verano de 2010. Agradezco vuestras opiniones al respecto; de hecho, si son buenas, ya estoy elucubrando la segunda parte.

Extracto de la Parte I

­ - ¡Uli! ¿What happen? – le preguntó mientras su cabeza no dejaba de dar vueltas con el sueño que había tenido. ¡Maldición, la partida estaba ganada!
­ - ¡Dany…! – seguía Uli, mientras trepaba como podía la loma de césped que separaba la casa del jardín y la calle de gravilla azulada.


Seguía hablándole a Uli en español, acostumbrado todavía a las épocas en las cuales el español le resultaba una pesadilla. Años antes, el inglés era la única forma en que Uli y él se podían comunicar. A Daniel le venía bárbaro, era una de las pocas oportunidades, una vez al año, en las que podía practicarlo. Pero finalmente, Uli aprendió el español gracias a la insistencia de Mary, su esposa y hermana de Lilián, que se había ido a vivir a Alemania hacía más de quince años.

- ¡Dany…! –. Daniel se empezó a poner nervioso.
­- ¿Qué pasa Uli? – le contestó acelerando el paso hacia él.

Uli, cuyo nombre en realidad era Ulrich, dio vuelta su gorra dejando la visera apuntando hacia atrás mientras tomaba aire. Apoyó sus manos en las rodillas, buscando aire.

- ¡Estaba en la laguna…! – decía mientras seguía tomando aire a bocanadas, ­ …y vi un brazo saliendo fuera del agua…!, ¡fuera del agua….!

- Tranquilo Uli, tranquilo…¿qué viste exactamente? – le inquirió golpeando suavemente su espalda, mientras él tosía por ahogamiento. El cigarrillo ­ ¿Quieres beber algo? – le dijo dándose vuelta derecho hacia la escalera del deck. Había una botella de agua disponible al costado del minitablero de ajedrez. Le tomó fuertemente del antebrazo.
­

- No…wait…dame un minuto…
­- Te doy los que quieras, respira…pero ¿qué pasó?

Daniel se estaba poniendo algo nervioso. “¿Un brazo? No me jodas. La aleta dorsal de una ballena quizá sí”. Habían muchas ballenas este verano en Ocean Park y toda la costa, desde Rocha, Punta del Este, hasta acá, pero, ¿en el Arroyo El Potrero una ballena? ¡Uff! Se dio cuenta de lo ridículo de su idea.

Uli se incorporó y señaló hacia el Este, la laguna.
­

- Lo vi, lo vi…

Extracto de la Parte II

­- ¿Escucharon? – dijo Mary-. Eso fue un disparo, ¿no?

Uli le contestó poniendo su índice verticalmente en los labios cerrados. Desde el deck miró hacia el Parador de Jorge, a casi doscientos metros, buscando alguna luz reveladora. Nada. Las luces azules tampoco estaban ya. Parecía lógico a esas horas. Uli se dio vueltas hacia la calle.
­

- ¡Guys! No veo nada desde acá. ¡Eso fue un disparo de una Glock! – dijo Uli mientras bajaba apresurado la escalera hacia el parque.

Daniel le escuchó perfectamente. ¿Una Glock? ¿Cómo sabe Uli que es una Glock? Conocía bastante bien qué representaba un arma de ese tipo. Se decía que es la mejor arma corta de entre sus competidoras, pero técnicamente no sabía mucho más. Pero Uli parecía saber bastante más. Por un lado, era bueno tener un colega que conociera ese tipo de cosas en un momento así.

Uli se arrimó a sus amigos que miraban en dirección a la playa, atisbando por cualquier cosa que se moviera. La zona entre la casa y la playa siempre estaba a oscuras por las noches. No había picos de luz hacia la calle como lo había desde el oeste hasta la casa de ellos. Solo había dos casas más en ese tramo, y se encendieron las luces del porche de la más cercana; la segunda, casi contra la costanera, era de un inversor argentino que solo la tenía para arrendar en la temporada alta.

La primera casa estaba permanente habitada durante todo el año por Líber, un muy buen vecino que sabía acompañarse con Daniel y Lilián durante todo el año. Ocasionalmente, ellos lo invitaban a comer un asado algunos sábados o domingos a mediodía, que eran los días en que venían a pasar el fin de semana.

Los tres miraron atentamente a la silueta que también se había parado casi en la calle, en el camino de la cochera. Parecía ser Líber, así que los tres se encaminaron hacia allí. La casa estaba a unos sesenta metros de distancia, así que en un minuto estuvieron allí.

- Hola Líber. ¿Qué tal? – preguntó Daniel.
­- Hola. ¿Escucharon ese sonido? Pareció un disparo – contestó haciendo un gesto de bienvenida.
­- Sí, lo escuchamos – confirmó Lilián –. Te vimos y pensamos que saliste de la casa por la misma razón. Según Uli fue con un arma Clock.
­- ¡Glock! – corrigió Uli –. Glock.
­-No puedo creer que haya alguien en la playa disparando a estas horas… - opinó Líber.
­- Bueno, vino de la zona de la playa – dijo Daniel –. Quizá haya sido de alguna de las casas de ahí abajo.


La Avenida Copacabana desembocaba al final en un empalme con la costanera y dos diagonales en cuarenta y cinco grados de vuelta, una que pasaba por detrás de la casa, hacia el noroeste y la otra hacia el noreste. Esta última, de una extensión aproximada a cuatrocientos metros, que trazaba una parábola nuevamente hacia el sur y desembocaba casi en la entrada a la laguna donde Uli y Daniel habían estado, está bordeada de chalets de primer nivel, desde donde Daniel mencionó que podría haber partido el sonido.

Ya eran casi las cuatro de la madrugada, y el sol comenzaría aparecer en una hora y media. Mary avanzaba hacia ellos por la calle bostezaba con los brazos cruzados apretadamente sobre el pecho, acurrucándose así misma de la suave brisa nocturna.

Extracto de la Parte III

VIERNES, 16 DE DICIEMBRE, 22:30

Uli y Daniel caminaban a paso rápido por Copacabana en dirección a la playa. Desde allí ya se veía al Parador en una de sus mejores noches. Se escuchaba una música instrumental muy suave acompasada con el sonar del mar. No había viento, y la noche nuevamente era muy calurosa. De hecho, la caminata hasta el Parador a ese paso les haría nuevamente transpirar.

Dado lo aventurera de la situación, Uli llevaba en un bolsillo de su chaqueta cazadora sin mangas una pequeña pero poderosa linterna de neón que se había traído de Alemania y en otro una navaja Suiza multifunción que pocas veces abandonaba.

Ya subiendo la suave pendiente de granito trillado, que a su vez hacía las veces de estacionamiento, vieron a Jorge apoyado en uno de los barnizados parantes que sostenían la construcción de madera, a oscuras en el deck. Todavía no era hora de encender las luces de la pista de comidas. Miraba el mar pensativo.

­- ¡Hola Jorge! – interrumpió Daniel –. Jorge se dio vuelta.
­- Hola chicos. Los esperaba en cualquier momento. Vengan por acá – les dijo invitándoles a seguirlo.
- Jorge, no queremos causarte molestias, mira que…
­- No, no se preocupen. Igual tengo que bajar a buscar unos víveres para Marta, así que aprovechamos todos la visita – contestó amablemente.

Los tres entraron al Parador, y saludaron a Marta, que junto a Miguel, pasaban platos de un lado a otro ante un poderoso fuego de dos cocinas a gas que esperaban las sartenes que contendrían las delicias de las decenas de comensales que caería dentro de unas horas. Ella respondió con un cabeceo no muy amable. Lo normal era que pasadas las once de la noche, el deck estuviera inundado de gente. Aún con ese poder de fuego encendido, la cocina se veía fresca, pues, el equipo de aire acondicionado de la antesala, que estaba a buena potencia, mantenía una temperatura moderadamente soportable. De no ser por ello, sería imposible estar allí.


Extracto de la Parte IV

­- Ah, okay, Marta quedó al mando, ¿eh? Bueno, si no te es molestia vamos con Uli en una escapada hasta allí. Estaremos en…veinte minutos, ¿está bien?

Cortó y puso a Uli al tanto de la conversación. Ambos chocaron las palmas derechas entre sí, pero ahora Daniel sintió que no sabía si era una buena idea. Quizá hubiera preferido que el mapa no hubiera aparecido. Una parte de él no estaba tan segura de querer volver, pero la otra sí.

Expresarle ahora a Uli ese sentimiento haría que aquel lo tratara de pusilánime, y estaba seguro que sería objeto de burla durante el resto de las vacaciones. Ya estaban los dados echados.
Cambiaron de zapatillas y Uli trajo del fondo la Yamaha XJ6 de 600 cm. La había comprado a medias el año anterior, y normalmente la usaba para dar vueltas por Ocean Park y los balnearios más alejados del Este, mayormente Uli y Mary a quienes les fascinaba el viento caliente en la cara. Daniel prefería pasear en el Jeep Willys del 68, en perfecto estado, que habían logrado comprar a través de Internet en un popular sitio en el verano anterior. Les evitaba tener que andar en el Gol 1.8 de Daniel a través de las calles de balastro del balneario donde las piedras filosas habían asomado para relucir, producto del lluvioso invierno. Así que el Gol permanecía prácticamente todo un mes cubierto con el cubrecoches de siliconas.

Pero no cabían dudas de que la Yamaha era la estrella, incluso del balneario. Uli había pagado una fortuna por ella, y cuando aparcaba en ella, mucha gente se paraba tan solo a observarla con admiración. Escapaba de las líneas tradicionales de una Harley Davidson; era absolutamente deportiva, y sus líneas aparentaban bastante más de lo que daba. Sus infinitos colores en metalizado tornasolados entre el azul y el acero, la trasformaban en una estela a velocidades por encima de los doscientos kilómetros por hora, velocidades a las cuales Uli llegaba sin mayores inconvenientes. Para Daniel, estaba sencillamente loco. Solo pensar que esa máquina de doscientos dieciséis kilogramos alcanzaba una velocidad de cero a ciento treinta km/hora en tan solo ocho segundos le ponía la piel de gallina. Bueno, según Uli, morir así no podía ser tan malo. Era como morir durmiendo, y esto sería algo aburrido. Pero Uli sabía que lo que tenía entre sus piernas era un arma temible en calles de balastro, por lo que el tiempo que pondrían hasta lo de Makoa, a casi un kilómetro de distancia, sería de cinco minutos, o más, y Daniel le tenía mucha confianza; él y la moto parecían de una sola pieza.

Aparcaron en la entrada de la residencia de Makoa. Era majestuosa. Una casa de tres plantas bien distribuidas coronadas en techos de teja con caídas según la disposición de las cinco partes en que se definía. Uli contó ocho, nueve ventanas solo al frente, sin apreciar los seis enormes ventanales que se encontraban en la parte posterior, con la magnificencia de la costa a la vista, en todo su esplendor.


Extracto de la Parte VII

­- Marcas de perro pequeño – le habló en voz alta; el susurro del viento les tapaba lo que hablaban –. Al menos dos marcas distintas de zapatillas costosas. Las otras no las puedo identificar. Piensa, Dalia. ¿Hemos visto gente con un faldero por estos lados?

Luego de unos segundos, Safinia negó con la cabeza, al igual que Brewer y Taracena.

- No, no recuerdo. Hay mucha gente que viene a la playa con perros. La mayoría son pequeños. Decenas de familias están acampando en este lugar, y una gran cantidad tienen mascotas como juguetes. Seguro que algunos curiosos anduvieron por acá, pero no creo que sea algo de lo que debamos preocuparnos – le espetó rasando su mano enguantada por sobre su corto cabello, no del todo rasurado.
­- Yo no descuido nada, Dalia, lo sabes, y tú pareces ahora desconocer un peligro latente. Alguien estuvo acá y merodeó sobre la tapa. ¿Te estás descuidando?

Safinia miró en dirección hacia Brewer y Taracena. Sin abandonar sus tareas, les miraban de reojo. Estaban siendo testigos involuntarios de la primera advertencia de Kurt Hogan hacia ella. Lamentaba esas palabras del grotesco tipo. No quería problemas, y menos con él, al que le tenía la más absoluta fe.

­- No, Hogan, no me estoy descuidando. Simplemente que aquello espera por nosotros, y yo tampoco quiero más distracciones. Suficiente.

Hogan también había mirado en dirección de “los subalternos”, y había constatado su curiosidad, y no era momento de perder el control de la jefatura, así que decidió restablecer la pirámide. Miró hacia su cinto intentando manotear el seguro de la cartuchera de silicona que portaba la Glock. Apenas soltó el broche que aseguraba la poderosa arma a su arnés, Safinia ya se encontraba detrás de él, tomándole por el cuello y apuntando una filosa daga entre su segunda y tercera vértebra cervical. La punta dolía, y Hogan sabía de memoria que esa era la posición favorita de la Dalia Negra; un mínimo toque de ella y quedaría en sillas de ruedas por el resto de su vida, así que se mantuvo inmovilizado. Brewer golpeó el hombro de Taracena haciendo una seña de advertencia y ambos corrieron hacia ellos. “¡Al fin alguien doblegaba a ese monstruo!” pensó Brewer, aunque la escena parecía de otra galaxia: una mujer de setenta kilos manteniendo congelado a una bestia. No querrían estar en su lugar. Asustados, se acercaron a ellos.

­- ¡Por favor, Dalia, Hogan, basta de estupideces! – soltó Taracena espantado.

Extracto de la Parte IX

Un mediodía de algún día de enero del año anterior, finalizada la misa…
­
- Daniel, ¿tienes unos minutos para conversar?

Ambos hombres se dirigieron hacia las reconfortantes sombras de un grupo acacias donde Bertrand Amour solía reencontrarse espiritualmente. Como siempre, el calor abrumaba, pero el tenor de la charla lo hizo imperceptible.

Bertrand recordaba la solidez de las creencias de Daniel. Ateo, con convicciones propias, y separado de la Biblia. Su intención había sido la de romper con ese halo con el cual se cubría. Pero el resultado de la charla no fue para nada alentador.

­- Daniel, sé que no crees para nada, pero siempre hay una luz en el camino. Debes abrirte, está ahí, esperando por ti. Me has acompañado hasta aquí, bajo estos árboles que ahora nos están entregando la bendición de su sombra refrescante, y creo que estás dispuesto a escuchar.

- Padre, sus creyentes se están muriendo de calor bajo el sol esperándole para saludarlo. ¿Su Señor no ha previsto esto? – contestó Daniel sarcásticamente. No quería parecer grosero, pero la situación no le agradaba.

- Bertrand Amour cortó una hoja de la acacia y la besó. Daniel le miraba con suspicacia. No confiaba ni en la iglesia ni en los componentes de ella. No obstante, no quería parecer ni arrogante ni poco diplomático. Tenía muy claras sus ideas.

- Sí, Él seguramente ha previsto esto. Me ha hecho convocarte sin importar ese pequeño sufrimiento de ellos. ¿Es tan importante unos minutos al sol?

“Uno a cero” dictaminó Daniel. “¿Qué se traía este tipo? La gente le estaba esperando para saludarle al rayo del sol y él, tan tranquilo hablando con un ateo? Decidió tomar la delantera.

- Padre, no creo que esta charla nos lleve a algún lado, soy ateo, irremediablemente ateo, ¿me entiende?
­
- Sí, entiendo, pero he visto a muchos ateos convertirse, lograr creer. ¿No lo ves posible?
­- No en mi caso. Entiendo que la Biblia ha sido escrita por hombres para hombres. Yo también puedo escribir cosas de tipo “santas” para hombres. ¿No lo cree posible? De echo, hay miles de libros de expertos empresarios que han hecho fortunas y que recomiendan sus estrategias para que otros también se hagan ricos. Y se las llama “la biblia de tal o cual”. ¿Cuál es la diferencia?
­- ¿Has leído la Biblia alguna vez?
­- ¿Cuál? ¿La Santa Biblia? Sí, la he leído y bastante. De niño, cuando me enviaron a Catequesis, y luego, en la secundaria, donde también concurrí a un colegio católico, donde dos veces a la semana un colega suyo nos leía pasajes y los analizaba con nosotros los alumnos. No puedo negar que no creyera en algún momento, pero apenas tuve madurez de conciencia y observé lo que pasaba en el mundo, mi ya débil fe comenzó a flaquear del todo. Usted eligió la Biblia. Yo, “El Origen de las Especies” de Darwin. Es simple. La Biblia es un libro más de ciencia ficción.






Hasta aquí creo que es suficiente. Lo que ocurre más adelante es producto de mis más internos deseos de que ocurra: ¡dolor y horror!

Quizá lo puedan hacer suyos, algún día, alguna noche, de esos veranos con vacaciones donde hay poco para leer.

23 de octubre de 2010, con corrección de estilo. El texto anterior no lo tiene, así que, para aquellos que lo lean, deben comprender que ese texto ha sufrido mínimas modificaciones que serán expuestas en este blog.

viernes, 6 de junio de 2008

Viejo Cobolero...

Un viejo pero magnífico cuento acerca del Y2K.

"Erase una vez un programador de COBOL llamado Jack, que vivía a finales de los 90. Tras muchos años en los que todos los programadores de UNIX, programadores de Cliente/Servidor y desarrolladores de Web le trataron como un dinosaurio tecnológico, Jack estaba consiguiendo al fin algo de respeto. Se había convertido en un consultor privado especializado en conversiones del año 2000. Había trabajado en tareas a corto plazo para compañías prestigiosas, viajando por todo el mundo realizando distintos proyectos. Trabajaba 70, 80 y hasta 90 horas semanales.

Pero varios años de este trabajo apresurado y agotador estaban cobrando su deuda a Jack. Tenía problemas para dormir, y empezó a tener sueños angustiosos respecto al año 2000. Había llegado a un punto en el que incluso pensar en el año 2000 le ponía casi violento. Sufrió una crisis, porque sólo podía pensar en la manera de evitar el año 2000. Jack decidió ponerse en contacto con una compañía especializada en criogenia. Hizo un trato para congelarse hasta el 15 de Marzo del 2000. Era un proceso muy caro y totalmente automatizado. Estaba muy excitado. Lo siguiente que sabría es que se habría despertado en el 2000, después de las fiestas de Año Nuevo y de los problemas informáticos, después del día del gran salto. No habría nada más de lo que preocuparse, excepto de seguir con su vida.

Fue introducido en su cámara criogénica. Los técnicos ajustaron la fecha en la que despertaría, le administraron inyecciones para ralentizar su pulso al mínimo, y ya está.

Lo siguiente que vió Jack fue una enorme y moderna habitación llena de gente excitadísima. Todos gritaban "¡No me lo puedo creer!", "¡Es un milagro!", "¡Está vivo!". Había cámaras (que no se parecían a ninguna que hubiese visto antes) y equipamiento que parecía sacado de una película de ciencia ficción.

Alguien, que obviamente era un portavoz del grupo, se adelantó. Jack no podía contener su entusiasmo. "¿Ya está?" preguntó. "¿Ya ha llegado el 2000? ¿Se han terminado todas las fiestas de cambio de milenio y todas las crisis?". El portavoz le explicó que había habido un problema con la programación del temporizador de la cámara criogénica de Jack y no había sido preparada para el año 2000. En realidad, habían pasado 8000 años, pero el portavoz le dijo a Jack que no debía enfadarse. Alguien MUY importante quería hablar con él en ese mismo momento.

De repente, una pantalla del tamaño de una pared mostró la imagen de un hombre que se parecía mucho a Bill Gates. Era el Primer Ministro de la Tierra. Le dijo a Jack que no se enfadara, que ésta era una época magnífica para vivir. Había paz mundial y no había hambre; el programa espacial había continuado y ya existían colonias en la Luna y en Marte; la tecnología había avanzado hasta tal punto que todo el mundo tenía interfaces de realidad virtual que les permitían ponerse en contacto con cualquier otra persona en el planeta, o ver cualquier espectáculo, o escuchar música grabada en cualquier lugar.

"Eso suena maravilloso," dijo Jack, "pero ¿por qué está todo el mundo tan interesado en mí?" . "Bueno", dijo el Primer Ministro, "el año 10.000 está a la vuelta de la esquina, y en tu currículum dice que sabes COBOL ...".